martes, 1 de agosto de 2017

EL MUNDO DE LA MÚSICA: Capítulo IX, y (3.1). Compositores del Clasicismo. Ludwig van Beethoven

A petición de los lectores añadimos este apéndice, al capítulo anterior, con las sinfonías 
Nº 1 a la 8ª,  de Ludwig van Beethoven.

Sinfonías:
Llamada “El canto del cisne del siglo XVIII”, está resuelta en cuatro movimientos:
I.- Adagio molto. Allegro con brío
II.- Andante cantábile con moto
III.- Minuetto y trío
IV.- Adagio. Allegro molto e vivace
Aunque la obra está en Do mayor, empieza contraviniendo todas las normas  reconocidas en aquel tiempo, con una séptima dominante en Fa mayor, una verdadera audacia para entonces. Después una tranquila introducción, aparece el primer tema que infunde una tónica alegre a todo el tiempo. Termina con una alegre coda.
El  segundo tiempo,  de espíritu mozartiano, destaca por la    instrumentación.
El  tercer movimiento tiene características de Scherzo, no se encuentran en él rasgos característicos de los minuetos de Haydn.
El cuarto movimiento, después de un poderoso acorde de toda la orquesta, los violines comienzan un crescendo gradual con el que intenta llegar al verdadero allegro. Después irrumpe brillante el tema principal.



         Está dedicada al príncipe Lichnowsky, y es, de hecho, el punto culminante del viejo mundo de Haydn y Mozart, el más distante que podía alcanzar Beethoven antes de penetrar en aquella maravillosa región en la que nadie, antes de él, había penetrado. En su primera audición, dirigida por él, fue calificada por algunos como
“Una tosca y extraña sierpe moribunda que, ensangrentada, se retuerce antes de morir”
Como la primera, también la constituyen cuatro movimientos:
I.   Adagio molto. Allegro con brío, más largo que el de la primera.
II.  Larghetto, muy rico en melodía de belleza tranquila y pacífica.
III. Scherzo. Allegro. Fue la primera vez que sustituyó el minueto por un scherzo corto y vivaz, una exhibición de humor barroco.
IV. Allegro molto, escrito en forma de rondó, es uno de los temas más ingeniosos escritos por Beethoven.



La idea de componer una sinfonía heroica, con Napoleón Bonaparte como figura central, entonces primer cónsul en Suecia, fue sugerida por el general Bernadotte - más tarde rey de Suecia y de Noruega – cuando éste era embajador del gobierno francés en Viena. Beethoven admiraba a Napoleón, en quien veía al futuro liberador de Europa, llamado a realizar los ideales de la Revolución Francesa. Cuando se enteró que Bonaparte se había proclamado emperador, se indignó y gritó:
<< ¡Luego no es sino un ser humano como los demás! Ahora pisoteará todos los derechos de los pueblos y sólo gobernará por ambición. ¡Se colocará por encima de los demás y se convertirá en un tirano! >>
Corrió hasta su mesa, arrancó la cubierta de la partitura, en la que había escrito la dedicatoria, y la arrojó con evidente violencia al suelo.
Se la dedicó al príncipe Lobkowitz y le dio el título de << Sinfonía Heroica, compuesta en recuerdo de un gran hombre>>.
También está compuesta en cuatro movimientos:
                           I.- Allegro con brío
                          II. Marcia fúnebre: Adagio assai
                         III. Scherzo vivace
                         IV.- Finale: Allegro molto.


Al terminar la Heroica, Beethoven tenía ya esbozada la que iba a ser su quinta sinfonía, pero cambió de pensamiento. Romain Roland dice que fue debido este cambio a que el destino le sonrió al reanudar sus relaciones con Teresa von Brunswick, de la que estaba enamorado desde que fuera su profesor de piano.
Schumann consideraba tan poco romántica la tranquilidad y la clásica pureza formal de esta sinfonía, que la llamaba “Sinfonía griega”.
Compuesta en cuatro movimientos:
   I.- Adagio. Allegro vivace: Una introducción inusitada de atmosfera soñadora y contemplativa.
       II.- Adagio: tiempo sencillo y claro, soñador y melodioso, de belleza insuperable.
   III.- Allegro vivace: recuerda el minueto de Haydn, pero su forma se amplía con la repetición del trío y el aliento y pujanza beethoveniana.
     IV.- Allegro ma non troppo: de humor contagioso y bruscas disonancias.

 Fue escrita durante el periodo de angustia mental ocasionada por su sordera. Refleja la porfiada lucha de Beethoven con su destino y su victoria final.
 Berlioz dice de ella:
 << La sinfonía en do menor brotó del profundo genio de Beethoven. En ella empieza a descubrirnos algunos de sus más íntimos pensamientos. Como tema de esta obra de arte ha escogido su secreto dolor, la explosión final de rabia acumulada en su pecho, su profundo orgullo, sus reflexiones más íntimas y desesperadas, sus noches de insomnio y el fuego de la excitación>>.
 Después de la primera audición, el compositor Lesueur decía:
<< ¡Sáquenme de aquí que necesito respirar! ¡Es increíble, maravillosa!... ¡Tanto me excitó que, cuando quise ponerme el sombrero no atinaba a encontrar mi cabeza! ¡Una música así no debía escribirse!
A lo que Berlioz le contestó: << ¡Tranquilícese!... Esto no pasa muy a menudo.




 Sinfonía Nº 6, en Fa mayor,Op. 68. “Pastoral”
Beethoven era gran amante de la naturaleza y, en verano, le gustaba pasar la   mayor parte del día al aire libre paseando por bosques y campos, con su inseparable cuaderno de apuntes en la mano.
  Él decía: << Nadie ama la naturaleza más que yo. Bosques, árboles, montañas… nos dan la respuesta a nuestros problemas. ¡Oh, Todopoderoso de las florestas! Me  siento feliz y encantado en los bosques; todos los árboles me hablan de Tí. ¡Oh Dios! Cuánta gloria hay en estos bosques. Aquí se encuentra la paz que nos permite servirte>>.
  Sobre la sinfonía “Pastoral” escribió:
<< No se trata de ningún cuadro musical, sólo de una pieza de música expresiva de los sentimientos que nos embargan al gozar de la vida en el campo>>
  Esta sinfonía está compuesta por cinco movimientos:
I.  Allegro ma non troppo: << Apacible sentimiento que despierta la contemplación de los campos>>.
II.  Andante molto mosso: <<Escena junto al arroyo>>
III.  Allegro:<<Cantos y danzas pastoriles>>
IV.  Allegro:<<Tempestad>>
V.  Allegretto:<<Cánticos de alegría de los pastores después de la tempestad.
Schindler afirmó de ella: <<marca uno de los momentos culminantes en la vida del maestro, hasta el punto que algunos que hasta entonces se negaron a apreciar la música de Beethoven, reconocieron ahora que se había ganado los laureles>>.
El mismo Beethoven afirmó, en más de una ocasión, que la Séptima Sinfonía era su mejor obra.
Compuesta en cuatro movimientos:
I.  Poco sostenuto. Vivace: <<danza campesina, que mantiene el ritmo inicial de seis por ocho>>
II.  Allegretto: <<uno de los tiempos más poéticos y hermosos de la música instrumental de Beethoven>>.
III.  Presto: <<el tema para su famoso trío lo tomó de una antigua canción de peregrinos.
IV.  Allegro con brío: <<el tema principal es de una canción popular irlandesa Nora Corina, que Beethoven arregló mientras componía la sinfonía>>.

 


 << En la Octava Sinfonía, Beethoven decía que había realizado con todo éxito algo para lo que antes no se sentía competente: escribir una sinfonía rectilínea, pacifica, armoniosa, bella y elegante >>.
Se desarrolla en cuatro movimientos:
I.- Allegro vivace e con brío   
II.- Allegretto scherzando
III.- Tempo de  minueto
 IV.- Allegro vivace.


Academia Santa Cecilia

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