lunes, 7 de agosto de 2017

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (318)

D. Pío del Río Hortega
Un médico clave en la investigación neurohistológica

Esta noche en los Martes de la Academia voy a esbozar la figura de D. Pío del Río Hortega, médico clave en la neurohistologia, nace en Portillo (Valladolid) en 1882 y fallece en Buenos Aires (Argentina) en 1945. Louis Pasteur Vallery-Radot dijo:”Acaba de morir, uno de los más grandes histólogos de los tiempos modernos”. Su discípulo Ortiz Picón nos cuenta que desarrollaba un eficiente magisterio, no sólo por su directo conocimiento de la neurohistología y sus sugerencias respecto a temas de investigación, sino también por su orientación tecnológica. Mi maestro, el profesor Campos, con la capacidad de síntesis que le caracteriza lo describe como un voluntarioso de la investigación.

¿Cuáles son los méritos de Río Hortera para ser recordado esta noche?

1.- Creador de la Técnica Histológica del Carbonato de plata. Esto lo realiza gracias a su formación que inicia con López García, la continua con Achúcarro y por último con Santiago Ramón y Cajal. Este aprendizaje le lleva a Río Hortega, con su trabajo insistente, a encontrar un método de coloración el carbonato de plata. Ahora se van a cumplir casi cien años de la descripción de dicho método, con el objetivo de desvelar el llamado por Cajal elemento “apolar”.

2- Sus trabajos sobre la Neuroglía ponen de relieve que en ese elemento apolar se hallan dos variedades celulares: la microglía, de pequeño tamaño, que predomina en la sustancia gris de los centros nerviosos. Y la oligodendroglía, célula redondeada con un corto número de prolongaciones, localizadas preferentemente en la sustancia blanca de los centros y relacionadas con las fibras nerviosas. Estableciendo, además, el origen mesodérmico de la microglía, diferenciándola del resto de células del tejido nervioso que proceden del ectodermo.

3- Y por último, sus trabajos sobre los Tumores del Sistema Nervioso, en los que reordenó la clasificación de los tipos tumorales del sistema nervioso y redefinió algunas de esas variedades. Su monografía sobre los tumores del sistema nervioso, sigue siendo una cita permanente para todos los estudiosos del tema.

Estas aportaciones fueron importantes en su tiempo y por tal motivo fue propuesto en tres ocasiones para optar al premio Nobel, pero las circunstancias en las que le tocó vivir no fueron las propicias, ni las adecuadas, y además, la muerte le vino prematuramente y le privó de tal reconocimiento. A esta singular figura de la medicina española vamos a recordar esta noche.
 Pascual Vicente Crespo Ferrer
Académico de Santa Cecilia

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